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"El Señor no mira tanto la grandeza de las obras como el amor con que se hacen." Santa Teresa de Ávila
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martes, 12 de septiembre de 2017

“Me niego a ser la agenda de mi hija por el Whatsapp”


“¡Me niego a ser la agenda de mi hija por el whatsapp!” dice enfáticamente Noelia López-Cheda, autora del libro No seas la agenda de tus hijos y prepáralos para la vida,  quien señala que “aunque los padres queremos que los niños sepan defenderse en la vida y tengan los recursos para afrontar el fracaso, no les preparamos para ello sino todo lo contrario”. 

Noelia es ingeniera industrial, Coach profesional, consultora en temas de Recursos Humanos, conferencista y Máster de Profesor de Educación Secundaria y Bachillerato. Esta española apasionada de la educación, considera que los padres deben buscar que los hijos desarrollen ciertas habilidades fundamentales para la vida como son la autonomía, la proactividad y la comunicación; pues de lo contrario, es posible que los hijos sean inseguros, no asuman responsabilidades, dependan de los padres para tomar decisiones y no aprendan a razonar ni tolerar la frustración. 

“Ayudar a nuestros hijos, sí; ser su agenda o suplantarles, no”

Noelia relata la situación que la hizo caer en cuenta que estaba siendo la “agenda de su hija” y que de cierta manera le estaba "viviendo su vida", lo cual la perjudicaba más de lo que la beneficiaba, siendo así un llamado de atención para hacer un cambio rotundo, este es su relato:

“Recuerdo la primera vez que envié y recibí los deberes que se había olvidado Enma por el grupo de whatsapp de las “madres” del cole. “¡Qué maravilla esto!” pensé inocente de mi sin saber entonces que se iba a convertir en un monstruo que me engulliría en una vorágine de mensajes a partir de las 6 de la tarde con listado de tareas unido a mil fotos de los libros, ejercicios… que me saturaban el espacio del teléfono y cuando tenía que hacer una foto me decía: “memoria llena”. 

El día que “vi la luz” lo recuerdo con bastante claridad. Fue así:

– Enma: “mamá se me ha olvidado la hoja de los ejercicios de matemáticas, ¿lo dices en el grupo y que te lo manden?”.

Yo como madre solícita, amantísima y servicial me dispuse a hacerlo mientras dejaba las llaves en la entrada, soltaba el bolso en la silla, me sacaba el teléfono del bolsillo y dejaba la bolsa de la compra en el suelo. ¡”Multitasking” en acción!

Entonces algo me paralizó. Fue algo así como “un bofetón de realidad”. Me quedé mirando el teléfono a la vez que veía varios emails de clientes parpadeando en la pantalla y entonces comprendí.

Pero ¿qué narices estoy haciendo? pensé. Se acabó.

- Enma cariño, no es mi responsabilidad que se te hayan olvidado los deberes, es la tuya, por lo tanto mañana dices a la profesora que no los llevas porque se te olvidaron y que la próxima no se te olvidarán.
- Pero ¡¡¡mamá!!!! ¡¡me pondrá mala nota!!!!!
- No pasa nada, la próxima seguro que ya no te la pone.
- Y ¿por qué no lo pides al grupo con lo fácil que es?
- Pues precisamente porque ese grupo no está para ser el paralelo de tu agenda sino para cosas urgentes del colegio. Tú no debes confiar en que el móvil de tu madre responda a tus olvidos ya que, es tu responsabilidad traer tu agenda con tus ejercicios. Yo tengo mi agenda y no te pido a ti que me recuerdes si tengo que responder a un cliente, si tengo que preparar un material….así que cada uno debe asumir su parte.

Lo entendió perfectamente y ya nunca más me ha pedido nada de eso a pesar de los olvidos que, tengo que decir, son bastante frecuentes”. 

¿Qué estamos consiguiendo con ser agendas o ayudantes particulares en todo momento de nuestros hijos? 

La autora responde a esta pregunta: “Lo de los deberes eternos en casa es otro tema (tengo muchos debates sobre deberes SÍ o deberes NO), voy al tema particular de asumir todo movimiento que hacen nuestros hijos como si fuéramos los ángeles protectores perpetuos tengan la edad que tengan. Lo que conseguimos es básicamente esto y la lista daría para mucho: 

- Niños que no asumen ningún tipo de responsabilidad para su edad.

- Niños que les da miedo hacer cualquier cosa porque tienen nuestros ojos encima por si se equivocan, porque nosotros se lo vamos a hacer mejor.

- Niños que prefieren poner la atención en otras cosas, porque para éstas “ya está mamá”.

- Niños que cuando crezcan solo esperarán instrucciones y órdenes para empezar a actuar. Esto es clave.

Una de las competencias que más trabajo con diferencia en empresas en formaciones y talleres además de ponencias, es la proactividad e iniciativa. Se trabaja también desde la competencia del conocimiento personal, conocimiento de fortalezas y autoconfianza por lo que si no “practicamos” con estas pequeñas cosas desde pequeños, no esperemos que lo hagan de mayores “señores futuros empresarios que van a contratarlos” (sí, los adultos que leéis, ¿qué pedimos en los trabajadores o en nuestros compañeros de trabajo? Esto mismito...)

– No me debo sentir como mala madre si no hago de agenda, me comporto como madre irresponsable si no educo para que mis hijos sean independientes y autónomos, 

– No me debo sentir como mala madre por no sentarme con ella/ellos a hacer los deberes, me comporto como madre irresponsable si no les brindo ayuda o apoyo emocional y de empuje cuando tengan realmente grandes dificultades.

– No me debo sentir como mala madre por no estar supervisando absolutamente todo paso que realice mi hija (el peque en este tema todavía no llega, seamos conscientes de las edades), me comporto como una madre irresponsable si desconozco dónde se mueve y con quién se mueve mi hija, que tiene cierto matiz diferente.

Hay estrategias de sobra para trabajar con ellos a estas edades, venga ánimo, que tenemos que hacer generaciones mejores que la nuestra, es fácil con un poco de reflexión y confianza" concluye la autora.

*Se publica bajo la autorización de Noelia Lopez. Conoce más de la autora en: noelialopez.com

http://lafamilia.info/educacion-de-los-hijos/me-niego-a-ser-la-agenda-de-mi-hija-por-el-whatsapp

viernes, 1 de septiembre de 2017

15 Consejos de los pediatras para no crear pequeños adictos a las pantallas


Las consultas de muchos neuropsicólogos y también de pediatras se están llenando de pequeños adictos a las pantallas, ya sean tabletas, móviles, computadores o televisión. Los efectos pueden pasar de un mal humor constante y conductas violentas a diagnósticos de déficit de atención o hiperactividad. 

Por ello, los pediatras están intentando concienciar a los padres de la importancia de limitar el consumo de estos medios digitales en sus hijos. Esta misma línea sigue Catherine L´Ecuyer, divulgadora de temas de educación y autora de bestseller como Educar en el asombro y Educar en la realidad. Y para ello, analiza en El País algunas de estas recomendaciones:

La Asociación de Pediatría Canadiense ha publicado recientemente sus recomendaciones respecto al consumo de medios digitales en edades tempranas. Se parecen mucho a las recientes de la Academia Americana de Pediatría. Es lógico, ya que los estudios sobre los que se apoyan ambas organizaciones son los mismos.

Las recomendaciones se articulan alrededor de cuatro ideas claves:

Limitar el tiempo de medios digitales para los niños de menos de 5 años
1. Nada de consumo para los niños de menos de 2 años.
2. Menos de una hora al día para los niños de entre 2 y 5 años.
3. Nada de consumo una hora antes de ir a la cama.
4. Nada de consumo pasivo de pantalla en los parvularios (o sea, nada de películas comerciales).
5. Concretar tiempos libres de pantalla durante las comidas y durante el tiempo de lectura.

Atenuar los riesgos asociados con el consumo de medios digitales
6. Controlar el contenido y estar, en la medida de lo posible, con el niño mientras consume pantalla.
7. Dar prioridad a contenidos educativos y adaptados a la edad de cada niño.
8. Adoptar estrategias educativas para la autorregulación, la calma y el establecimiento de límites.
9. Tener un plan (no improvisar) respecto al uso de las pantallas en el hogar.

Estar atento a la utilización de las pantallas
10. Ayudar a los niños a reconocer y cuestionar los mensajes publicitarios, los estereotipos y otros contenidos problemáticos.
11. Recordar que demasiado tiempo dedicado a las pantallas deriva en oportunidades pérdidas de aprendizaje (los niños no aprenden a través de la pantalla en esas edades).
12. Recordar que ningún estudio apoya la introducción de las tecnologías en la infancia.

Los adultos deberían dar el ejemplo con un buen uso de las pantallas
13. Sustituir el tiempo de pantalla por actividades sanas, como la lectura, el juego exterior y las actividades creativas.
14. Apagar los dispositivos en casa durante los momentos en familia.
15. Apagar las pantallas mientras no se usan, evitar dejar la televisión “siempre puesta”.

En 2006 y en 2011, la Academia Americana de Pediatría ya había hecho recomendaciones parecidas, pero estaban basadas principalmente en investigaciones sobre el consumo de la televisión, ya que no había aún conjuntos de estudios concluyentes sobre el efecto de la tableta o del smartphone en la mente infantil. Este vacío temporal dio mucho que hablar. Dimitri Christakis, uno de los principales expertos mundiales en el efecto pantalla —y sobre cuyos estudios se basó la Academia Americana de Pediatría para emitir sus recomendaciones de 2006 y 2011—, se preguntó públicamente en 2014 si esas recomendaciones se aplicaban también a la tableta, dada su peculiar interactividad.

Su pregunta —que no se apoyaba en estudios, sino en su intuición personal— sembró la duda, y provocó la publicación de cientos de artículos en Internet que la interpretaban como una bendición de la tableta en el ámbito educativo. El argumento era que quizá no es lo mismo estar pasivamente sentado ante un televisor que estar jugando con la tableta. Los estudios no confirmaron su hipótesis. Hoy sabemos que los estudios no marcan diferencias sustanciales para esos dos medios antes de los 5 años, ya que el efecto pantalla tiene más inconvenientes que beneficios para esa franja de edad.

El consumo de pantalla por encima de lo recomendado por las principales asociaciones pediátricas en el mundo puede contribuir a un déficit de aprendizaje, a una pérdida de oportunidades de relaciones interpersonales, a la impulsividad, a la inatención, a la disminución del vocabulario, a problemas de adicción y de lenguaje. Y el etcétera es largo. La lógica es que la atención que un niño presta ante una tableta no es una atención sostenida, sino una atención artificial, mantenida por estímulos externos frecuentes e intermitentes. Quien lleva la rienda ante una tableta no es el niño, sino la aplicación del dispositivo, programada para enganchar al usuario.

En definitiva, hoy sabemos que los niños no aprenden a través de una pantalla, sino mediante la experiencia con lo real y a través de sus relaciones interpersonales con una persona sensible. Y los dispositivos, por muy sofisticados que sean sus algoritmos, carecen de esa sensibilidad. Porque la sensibilidad es profundamente humana.

La importancia de que los niños toquen, huelan, oigan y vean

El cerebro humano está hecho para aprender en clave de realidad y los hechos nos indican que los niños aprenden a través de experiencias sensoriales concretas que no solamente les permiten comprender el mundo, sino también comprenderse a sí mismos. Todo lo que los niños tocan, huelen, oyen, ven y sienten deja una huella en su mente, en su alma, a través de la construcción de su memoria biográfica que pasa a formar parte de su sentido de identidad. En definitiva, los niños aprenden en contacto con la realidad, no con un bombardeo de estímulos tecnológicos perfectamente diseñados. Tocar la tierra húmeda o mordisquear y oler una fruta deja una huella en ellos que ninguna tecnología puede igualar.

Y eso de que perderán “el tren” u “oportunidades laborales” por no saber usar una tableta... Pues quizá ya es tiempo de que borremos esas arcaicas ideas de nuestras acomplejadas mentes de inmigrantes digitales. La tecnología está programada para la obsolescencia, como es lógico. Es ley de mercado. No nos engañemos, si nuestro hijo o nuestra hija aprende sin ayuda a manejar un smartphone en cinco minutos, no es porque nació nativo digital y por lo tanto sumamente inteligente, es porque los ingenieros que conciben y diseñan esos dispositivos son inteligentes inmigrantes digitales. Steve Jobs lo sabía porque los contrataba él, quizá por eso no dejaba a sus hijos usar el IPad. Y quizás por eso altos directivos de empresas tecnológicas de Silicon Valley mandan a sus hijos a una escuela que no usa pantallas.

La tecnología es útil y maravillosa en mentes preparadas para usarlas, no en mentes inmaduras que todavía no tienen capacidad de autocontrol, templanza, fortaleza y sentido de la intimidad. En un mundo con más pantallas que ventanas, la mejor preparación para el mundo digital siempre será la que ocurre en el mundo en tres dimensiones, en el mundo real.

*Por Catherine L’Ecuyer. Su blog: www.catherinelecuyer.com 



martes, 29 de agosto de 2017

6 Pequeños cambios que transformarán la relación con tu hijo


«Como padres, nos empeñamos en buscar en el niño las causas de sus "malos comportamientos", de su falta de concentración, de sus berrinches, de sus explosiones, de sus caprichos...  Pero es un error de manual buscar las causas en el niño. Las respuestas están en su entorno, y ese entorno nos incluye a nosotros mismos». Así lo asegura Marta, una mamá bloguera (www.pequefelicidad.com) especialista en el método Montessori y educadora de familias de Disciplina Positiva certificada por la Positive Discipline Association. 

«Cuando me preguntan sobre consejos para empezar a aplicar la filosofía Montessori en el hogar mi consejo siempre es el mismo. El cambio debe empezar por tu propia transformación interior» explica Marta. 

Y esta transformación debe ir de a poco, como cuando un niño empieza a caminar, a dar sus primeros pasos, se cae pero se levanta cuantas veces sea necesario, y así emprende su marcha hasta lograr caminar por sí solo con seguridad y sin pensar en cómo hacerlo. Lo mismo ocurre con la crianza y la relación con los hijos, podemos empezar a implementar pequeñas cosas que después se verán reflejadas en grandes cambios. Por lo tanto, estas son algunas pistas que brinda la especialista para que comiences a dar pasitos hacia esa transformación interior como padre o madre, «voy a darte algunos ejemplos prácticos de actitudes que puedes cambiar en tu día a día desde mañana hoy mismo para empezar con ese primer pasito»:

1. Ponte a la altura de tu hijo para hablar con él

Si hablas desde arriba a tu hijo, físicamente, ya estás tomando una posición de superioridad. Para que el niño se sienta escuchado y realmente puedas empatizar con él debe poder mirarte a los ojos.

2. Contesta a TODAS sus preguntas con explicaciones sencillas pero sensatas

Esto puede parecer algo demasiado obvio, pero te aseguro que no lo es en el día a día con un niño que no para de hablar.

Recuerdo que hace unos días el peque y yo íbamos en el coche. Yo tenía tantas cosas en la cabeza que al cabo de un rato me di cuenta de que el peque llevaba hablando un rato y no le estaba prestando atención. Me hablaba sobre las ambulancias que veía, sobre un barrendero que pasaba, sobre las señales... Me había hecho una pregunta y ni siquiera había contestado. Reaccioné cuando mi peque me dijo... "mami contesta". 

Escucharles y responder a sus preguntas con sensatez y verdad es sencillo y muy importante para construir una relación sana y de confianza.

3. Habla con un tono de voz más suave delante de tu hijo

Bajar un poquito los decibeles ayudará a que todos en casa nos escuchemos mejor. También contribuye a tomar actitudes más serenas y tranquilas.

4. Coméntale cómo te sientes todos los días

Te pongo un ejemplo para que lo visualices: "Hoy me siento un poco cansada porque he tenido demasiado trabajo." Esto ayudará al niño a saber por qué hoy mamá no juega mucho o por qué hoy mamá está menos habladora. También es un gran ejemplo para que él mismo aprenda a canalizar sus emociones.

5. Hagan algo juntos en la cocina todos los días

No hablo de hacer recetas elaboradas todos los días, así que no hay excusas. Si hay una ensalada y pescado a la plancha para cenar deja que sea el peque quién ponga la sal al pescado. Quien vaya colocando los ingredientes de la ensalada...
Es algo tremendamente sencillo y que puede dar un gran giro a la motivación del niño. Tocar, experimentar, compartir momentos con papá y mamá, reíros, organizar juntos...

6. Pide perdón cuando te equivoques

Somos humanos y, como el niño que empezaba a caminar, podemos caernos. Pide perdón a tu hijo y vuelve a levantarte.


«Son pequeños gestos muy sencillos. ¿No crees? Te aseguro que sólo tienes que empezar con el primer pasito» concluye la experta. 

lunes, 14 de agosto de 2017

Los 7 acuerdos que protegerán tu matrimonio



El psicólogo Doug Weiss, norteamericano, director del centro de consejería familiar Heart to Heart, es el autor de varios libros de ayuda para la vida matrimonial, entre ellos The 7 Love Agreements (Los 7 acuerdos del amor) en el que propone a los matrimonios tomarse en serio su relación y apostar por ella con fuerza tomando el firme propósito de cumplir con siete acuerdos básicos que los protegerán de la ruptura y del desamor. 

"Estos acuerdos de amor no garantizan resultado inmediatos, pero nos lanzan en un proceso de mejorar la relación. El proceso funciona mejor cuando esposa y esposo optan juntos por ellos. Pero un cónyuge por su cuenta puede hacer estos acuerdos por si solo como una forma de acercarse más a su pareja. Estos acuerdos de amor no son promesas para hacer una sola vez en la vida. Como seres humanos, tenemos que ser pacientes y amables. Es mejor repasarlos y renovarlos frecuentemente. Día a día construirán amor verdadero e intimidad" señala el autor. 

Los 7 acuerdos del amor

1. Fidelidad: Seré fiel a mi cónyuge siempre, en toda circunstancia.

2. Paciencia: No intentaré cambiar las cosas de mi cónyuge que no me gustan, pero yo sí modificaré aquellos de mis hábitos que molestan a mi cónyuge.

3. Perdón: Cuando haya ofendido a mi pareja, rápidamente pediré perdón. Y yo perdonaré sus ofensas en mi corazón incluso antes de que me lo pida.

4. Servicio: Me anticiparé a las necesidades emocionales, espirituales, físicas y materiales de mi cónyuge y haré todo lo que pueda para satisfacerlas.

5. Respeto: No hablaré ni actuaré de formas que pongan en ridículo o avergüencen a mi cónyuge.

6. Amabilidad: Seré amable con mi pareja, eliminando cualquier rasgo de aspereza en mi comportamiento y en mis palabras.

7. Celebración: Apreciaré los dones de mi pareja y sus atributos y los celebraré personalmente y también públicamente.

"Cuando entiendes los acuerdos de amor, te das cuenta de que puedes tomar decisiones de corazón que te orientan a actuar de forma más cristiana con tu esposo o esposa", explica Doug Weiss.

Pueden parecer objetivos muy ambiciosos, muy elevados, pero Weiss explica que "al menos, al intentarlo, irás en la dirección correcta". 


La clave está en empezar un camino decidido de amar intencionalmente. "Empezarás a encontrar formas de mejorar, y eso dará una dinámica nueva a tu matrimonio". 


martes, 18 de julio de 2017

12 Pautas modernas de etiqueta que todos deberíamos seguir

Las buenas maneras son la expresión de lo mejor que hay en nosotros para darnos a los demás, como una muestra de respeto y atención, ubicándonos ambas partes en el mismo nivel y dándole a entender al otro que es tan valioso como lo soy yo. Además, expresan el nivel de conciencia que tenemos hacia la dignidad de los otros.

No obstante, cada vez hay menos interés en las reglas de etiqueta, cuando en realidad, las buenas maneras nos permiten vivir mejor en sociedad basada en una cordialidad elemental para demostrar respeto por el otro y por sí mismo. Las siguientes son algunas pautas de etiqueta que todos deberíamos seguir:

1. Nunca vayas de visita sin llamar antes. No siempre se está preparado o en disposición de recibir personas en casa, un gesto mínimo de cortesía es consultar al anfitrión que día y a qué hora se puede visitar.

2. Evita poner tu móvil en la mesa en lugares públicos. Este gesto puede ser interpretado por el interlocutor como falta de interés en la conversación y puede dejar por sentado la gran importancia que tiene ese aparato en tu vida y lo poco que te interesa lo que está ocurriendo a tu alrededor.

3. Si vas a alguna parte con alguien y él o ella saludó a una persona que tú no conoces deberás saludarla también.

4. Si te han ofendido no vale la pena responder con una palabrota o un mal gesto, mucho menos levantarle la voz a quien ofende, No te rebajes a su nivel. Sonríe y amablemente retírate de la presencia de esa persona.

5. Los conductores deben recordar que mojar a los transeúntes haciendo pasar su automóvil por un charco es la peor de las faltas de respeto.

6. No es prudente hablar en público acerca de algunos temas como: la edad, el dinero, la política, la religión, los problemas domésticos…

7. Al llegar a un cinema, un teatro, un concierto la manera correcta de pasar a los lugares asignados es dándole la cara a quienes están sentados.

8. La regla de oro para usar perfumes y colonias es la moderación. Si cuando caiga la tarde aún sientes el olor de tu perfume debes saber que el resto habrán tenido que soportarlo, y seguramente no lo disfrutaron tanto como tú.

9. Sin importar quién seas, al entrar a un recinto, saluda primero.

10. Reírse muy fuerte, hablar en voz demasiado alta, quedarse mirando a las otras personas puede resultar ofensivo para algunos.

11. Come de la manera adecuada. Como se le enseña a los niños: con la boca cerrada, despacio, disfrutando cada bocado.

12. No olvides siempre agradecer a tus amigos, familiares y personas cercanas. Agradéceles por ejemplo por sus buenas obras y buena disposición para ayudarte. Expresar gratitud es un acto de personas educadas y sensibles.

Y para finalizar unas palabras del legendario actor estadounidense Jack Nicholson:

«Presto mucha atención a las reglas de etiqueta. El cómo pasar el plato. No gritar de una habitación a otra. No abrir una puerta cerrada sin llamar antes. Dejar pasar primero a las mujeres. El objetivo de todas estas innumerables reglas es muy simple: hacer la vida mejor. No podemos vivir en un estado crónico de guerra con todos, eso es estúpido. Vigilo cuidadosamente mis modales. Esto no es un mito. Esto es todo un lenguaje de respeto mutuo que es comprensible para todos».



martes, 27 de junio de 2017

5 Pasos para afrontar una crisis matrimonial

La mayoría de las personas le temen demasiado a una crisis matrimonial pues creen que ésta podría ser el fin de todo. Sin embargo, hay mucho por hacer antes de “tirar la toalla”. Estos son cinco pasos que ayudarán a afrontar las crisis de la mejor manera.  

Las crisis son situaciones naturales que se presentan dentro de los ciclos de las relaciones interpersonales. En el matrimonio estas situaciones pueden y deben superarse con buena voluntad y cierta dosis de inteligencia emocional. Será necesario disponer de todos los medios posibles y la plena disposición para superar las dificultades, que si se manejan de la manera adecuada, fortalecerán la relación, la harán más madura y servirá de aprendizaje para afrontar retos futuros.

Antes de que una crisis se manifieste surgen señales de que algo anda mal en una relación, poniendo en alerta a los implicados. Sin embrago, no todas las personas logran identificar esas señales -o aunque las identifican, se les dificulta aceptar que existen-, lo que finalmente hace que se genere una verdadera crisis.

Los siguientes son cinco pasos que se deben tener en cuenta en tiempos de crisis conyugales y que si se siguen con atención, ayudarán a llevarlas a un feliz término.

Primer paso, aceptar que hay crisis

Para poder afrontar las situaciones, primero hay que hacerlas conscientes y aceptar que están sucediendo. Es frecuente encontrar que las parejas prefieren hacerse a la idea de que “aquí no pasa nada…” o insinúan que el otro es quien está “formando una tormenta en un vaso con agua”; bien porque sienten temor de aceptar la realidad, o bien porque no quieren salir de su zona de confort y piensan que las cosas mejorarán con el tiempo. Aceptar que el matrimonio está pasando por una crisis, no significa que esté sepultado.

Segundo paso, no empeorar las cosas

Cuando se vive una crisis de pareja, el ambiente que les rodea suele ser pesado, negativo y hay cierta predisposición a los conflictos, es por esto, que se debe evitar que la situación se torne más grave de lo que ya puede estar, en otras palabras: no hay que echar más leña al fuego.

Si realmente hay verdaderas intenciones de recuperar la armonía conyugal y salir de ese panorama pantanoso, lo primero que se debe hacer es presentar una actitud positiva. Para que las cosas cambien hay que empezar por uno mismo, así el cónyuge no muestre hasta el momento ninguna intención de cambio. Esto puede resultar difícil pues ya hay de por medio una desmotivación a luchar por el matrimonio, pero hay que partir del convencimiento que el amor es una decisión y todo es posible si se propone. No se puede olvidar que para lograr el éxito en el matrimonio no se trata de `encontrar una buena persona´, sino `ser una buena persona´.

Puede ayudar el hecho de recordar los momentos felices por los que han pasado juntos: los primeros años del matrimonio, el noviazgo, el nacimiento de los hijos, la adquisición de la casa, unas vacaciones… en fin, tantos momentos que se han compartido en pareja y que pueden ser fuentes de tranquilidad en los momentos tormentosos.

Tercer paso, no cerrarse al diálogo

La crisis perjudica la comunicación entre los esposos, lo que inevitablemente empeora las cosas. Cuando falla la comunicación, falla todo. Hay que empezar por dialogar con la pareja sobre la dificultad que está ocurriendo y entre los dos buscar las salidas al problema.

Cuarto paso, siempre hay algo por hacer

¿Por qué la primera palabra que surge cuando se entra en crisis es “separación”? Claramente porque nos rodea un ambiente facilista que nos anula la posibilidad de luchar.

No se puede dar como perdida la batalla cuando ni siquiera se ha luchado por ganarla. Hay que ser optimistas y pensar que sólo es un momento de dificultad que puede solventarse. Todo en la vida requiere esfuerzo y dedicación, las dificultades matrimoniales no son la excepción. Desde que exista el deseo de mejorar las cosas, siempre habrá algo por hacer. En estos casos, precipitarse no es la mejor opción; se necesita tiempo, entrega, voluntad y ganas.

Quinto paso, buscar ayuda

En algunos casos no bastará con las buenas intenciones, ni los intentos por recobrar la comunicación. La orientación de una persona experta en el tema, alguien ajena al asunto que esté en el punto medio, sin parcialismos, ayudará a mirar el problema con más objetividad, desmontando dudas creadas que al final no tienen razón de ser.

De la misma manera, es natural que cada cónyuge le de un enfoque diferente al problema, generalmente culpando al otro. Sin embargo, una vez se acude a la orientación profesional, la crisis se canaliza bajo un mismo punto de vista, logrando entonces una solución rápida y acertada.

Toda crisis genera un cambio, un impacto que debe ser positivo y que en últimas afianza la relación. Crisis no es sinónimo de desamor, lo importante es superarla y sacarle partido a una situación que pudo ser negativa pero que cambió su cauce gracias al compromiso de “querer, querer”: ejercicio de la voluntad propio del amor matrimonial.



domingo, 18 de junio de 2017

Padre no es cualquiera: 4 razones que lo confirman

“Madre no hay sino una una… Padre es cualquiera”. Más de una vez hemos oído este tipo de comentarios, pero es la hora de acabar con esta falsa idea: ¡el papel del padre es irreemplazable! 

En algunos países se celebra el Día del Padre durante este mes, así que en LaFamilia.info queremos resaltar la importancia de la figura paterna en la vida de los hijos porque papá es papá y mamá es mamá, un hijo necesita tanto del uno como del otro; estas son sólo cuatro razones que así lo aseguran: 

1. El papá es el modelo masculino 

Tanto del hijo como de la hija. El experto en educación y asesoría familiar, Álvaro Sierra, lo explica así: “Papá aporta en casa una visión masculina de la persona, de la familia y de la sociedad. (…) Una mujer es más mujer cuando ha visto a su papá en casa y un hombre tiene más claro lo que es ser hombre cuando ha crecido junto a su padre. La condición masculina es clave en lo psíquico de los hijos”.

Asimismo, la Dra. Meg Meeker, autora del libro "Padres fuertes, hijas felices", asegura que los padres tienen un poder tremendo sobre las hijas: “El padre, de hecho, es el primer amor de su hija. Es el hombre más importante de su vida. Sus interacciones con ella la preparan para relacionarse con todos los demás hombres. Es una carga pesada, pero una verdad maravillosa. Si ella aprende a querer al padre y puede confiar en él, le será mucho más fácil confiar en su esposo”. (Leer más: El factor padre-hija)

Y en el caso del hijo, el papá no se queda atrás. María Calvo Charro, profesora y escritora de “Padres destronados” resalta que el niño necesita un modelo de masculinidad adecuada: “Se ha demostrado que cuando éste falta, los niños tienden curiosamente a radicalizar los estereotipos machistas, a tener una masculinidad exagerada. No saben comportarse como chicos y entonces, para reafirmarse, tienden a actitudes muy machistas, exacerbadas, radicalizadas”.

2. El padre equilibra la educación de la madre

María Calvo explica que el papá es el que equilibra el amor maternal: “Un padre es necesario porque todas las virtudes de una madre en la educación del hijo pueden convertirse en un defecto si no hay un padre que las equilibre. Ella posee una tendencia natural a darlo todo por el hijo, que es una especie de apéndice suyo, y en ese amor desmesurado que le profesa tiende a evitarle el esfuerzo, el sacrificio, el sufrimiento”.

3. El papá es el sustento de la autoridad en el hogar 

“El papá no es el único que ejerce la autoridad, pero protege la autoridad de la madre” señala el Dr. Sierra y añade: “Papá es la persona que estructura los tiempos familiares; pone el ritmo de la vida familiar y da las pautas de maduración de los hijos. Papá tiene la capacidad de hacer sentir a un hijo mayor y responsable, como por ejemplo cuando dice `te dejo encargado de esto...´.

Quiere decir esto que la actuación del padre en la vida familiar, es esencial y determina en gran medida, muchos aspectos de la vida de los hijos. Por lo tanto, la paternidad no compite con la maternidad, sino que la complementa”. 

4. El papá le muestra el mundo real al hijo

La Dra Calvo manifiesta que el padre tiene un papel fundamental en mostrarle el mundo al hijo: “El papá le muestra al hijo el mundo de lo público, de lo profesional, el del sufrimiento, la exigencia y la fortaleza. El amor de madre suele ser más físico, más proteccionista, más sustitutivo: si el hijo no sabe o tarda en abrocharse los cordones, la madre lo hace. La actitud del padre es la contraria: le anima a hacerlo él solo, lo cual le genera una mayor autonomía y una personalidad más fuerte”. 


Por estas y muchas razones más, el padre no puede ser reemplazado ni siquiera por la madre, tanto así que por más grande y generoso que pueda ser el amor materno, nunca logrará llenar el vacío que deja el padre cuando se ausenta. ¡Feliz día a todos los papás, tienen una labor retadora, hermosa y única!


lunes, 5 de junio de 2017

Carta de un profesor sobre los 'fidget spinners'


Se trata de un nuevo juguete que está causando furor en los chicos, se llama fidget spinner y es un sencillo dispositivo que mantiene las manos ocupadas. El juguete tiene un mecanismo giratorio con un centro estable y un disco con dos o tres paletas que giran, igual que un ventilador. “El resultado se supone que es relajante y satisfactorio, y realmente buenos giradores pueden moverse durante minutos a la vez” explican desde el portal de CNN.

Originalmente el aparato fue diseñado para ayudar a estudiantes con desórdenes como el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), puesto que los expertos dicen que tener algo en qué ocupar las manos puede ayudar a mejorar la concentración. Sin embargo, este juguete ha cautivado a la población en general, tanto que muchos profesores ya no permiten dicho dispositivo en sus clases, pues se quejan de la desconcentración de los estudiantes por el famosos apartito. 

Lo cierto es que esto tiene un fondo, algo que más allá de una simple moda, por eso nos pareció importante compartir el siguiente escrito que un profesor compartió en su perfil de Facebook:

Carta en facebook de un profesor sobre el "fidget spinner" 

"El fin de curso del año 2017 ya pasará a la historia como aquel en el que los maestros intentaron dar clase mientras los niños daban vueltas y vueltas a su 'spinner', como si de un grupo de desintoxicación de alguna sustancia se tratase.

Aparentemente no tiene maldad ninguna y claro, cuando te dicen (voz de científico) "es un juguete creado para calmar la ansiedad en los niños hiperactivos"... pues uno piensa que si los prohíbe, quedará como un ogro insensible que no deja que los niños calmen su ansiedad.

La verdad es que desconocía que el 100% del alumnado de mi centro tuviera problemas de ansiedad o hiperactividad, yo pensaba que solo había diagnosticados unos pocos y como todo el mundo sabe, cada caso es discutible.

Lo que sí tengo claro es que estamos ante la generación de la sobreestimulación, del no permitir que el niño se aburra un instante, de niños que cuando comen en casa además escuchan música con sus cascos, con la mano libre juegan con el móvil, todo ello frente a la televisión mientras su madre les pregunta que qué tal en la escuela. En un ejercicio de malabarismo mental que tengo mis dudas sobre si es bueno para el desarrollo de un menor, aunque cojonudo para el desarrollo económico de la última novedad viral.

Parece que además de tener una ansiedad irrefrenable, las nuevas generaciones son superdotadas, capaces de disfrutar de la buena música, giros y compases, mientras descubren la mejor forma de pasar al siguiente nivel del juego de turno, a la par que saborean e intuyen que en la comida de ese día había un ingrediente nuevo, mientras con el rabillo del ojo analizan en la tele la situación política del país, todo ello justo antes de elaborar un discurso propio con lo más destacado de lo vivido, sentido y aprendido durante su mañana en el cole.

Hoy mis alumnos me preguntaban "¿cómo eres tan creativo?", a lo que les contesté "porque con vuestra edad cada vez que me aburría, no me ponían ningún aparatito en la mano".

Bien saben quienes fueron mis compañeros y maestros que no había en el pueblo niño más nervioso que yo, cada mañana daba buena cuenta de uñas, lápices, bolis,... mientras con la pierna condenaba a mi compañero de al lado a un pequeño seísmo continuo. Pero poco a poco empecé a focalizar mis nervios, comencé a dibujar para relajarme, a bailar o disfrutar la música que le robaba a mi hermana.

Ahora tengo claro que los grandes pensadores de la historia, Einstein, Newton, Steve Jobs... o cualquiera de esas personas a las que admiramos, no son más listas que los demás, no tienen un cerebro superdotado, no son inalcanzables, es mucho más fácil. Simplemente focalizaban mejor su atención, se concentraban en una única cosa hasta que lo terminaban, simple y llanamente, no se les iba el santo al cielo.


Por lo que me pregunto... ¿de verdad les estamos haciendo algún favor permitiendo que estén en mil cosas a la vez? Creo sinceramente que deberíamos dejar de desarrollar el consumismo a costa de desarrollar la mente de las futuras generaciones".


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